Lo que hace bien
- Contestar lo que te preguntan cien veces: horario, dónde estás, cuánto cuesta.
- Ver huecos libres y apuntar citas o reservas.
- Atender de noche y en fin de semana, cuando se pierden más clientes.
Lo que no debe hacer
- Inventarse respuestas: tiene que responder solo con lo que tú le das, y decir «te paso con el responsable» cuando no lo sabe.
- Dar consejos delicados (salud, por ejemplo): eso, siempre una persona.
- Hacerse pasar por una persona.
Lo que pide la ley
Desde el 2 de agosto de 2026, el Reglamento europeo de IA obliga a que quien habla con un asistente sepa que es una IA. Además, los mensajes de tus clientes son datos personales: hace falta informarles y tener un contrato con quien te monta el asistente (encargado del tratamiento), según el RGPD.
Cuánto cuesta
En el mercado español, montar un asistente para un comercio pequeño cuesta entre 300 y 1.200 €, y el servicio mensual entre 30 y 250 €, según el volumen. A eso se suma lo que cobra Meta por algunos tipos de mensaje de WhatsApp, que para un negocio local suele ser poco. Mi asistente empieza en 300 € sin IVA, más el uso de cada mes.